18 octubre 2018
Premio Planeta 2018. Cena en Casa Leopoldo (sí, dónde Montalbán). 14 octubre 2018
A la salida pudimos sentir la lluvia y la fuerza que aún coleaba del huracán Leslie.
Como siempre, la mejor cena es la del día antes a la entrega del Premio, y esta vez no fue una excepción. Planeta nos cuida siempre mucho y muy bien.
La camarera dijo que esta oveja era paté de no sé qué, pero claramente era butifarra.
Croquetas de jamón
Croquetas de bacalao.
Bacalao a la portugesa.
Rabo de toro
Y el famoso cap i pota Pepe Carvalho. Callos, vamos.
Helado de vainilla.
Todo de lujo. Acabamos llenos. De diez tanto por la comida como por el trato y el servicio.
Premio Planeta 2018. Almuerzo de presentación de las obras candidatas en el recinto modernista de San Pau. 14 de octubre
Un año más, el tercero (2015, 2017 y 2018) Libros y Literatura confió en mí para representar al blog en la entrega de los Planeta y yo, tan feliz.
Se cuenta en prensa, que alguno de estos desaparecieron...
Anika, de Anika entre libros, con su glamur habitual, bocadillo en mano y copa en alto, exaltando los valores del amor y la amistad ante la perpleja concurrencia y la atónita mirada de Raquel Martínez Gómez.
Martin, Armando Requeixo, Jorge Dávila, Fernando Parra y yo.
Yo mismo, Alfredo Álamo (Lecturalia), Anika y Raquel Martínez (Semana)
Salmón ahumado con babaganoush y bouquet de hojas y
verduras.
Magret de pato Iparralde con manzana de sidra.
Pastel de manzana y caramelo
Los manuscritos candidatos al galardón...
03 octubre 2018
La Tríada. Canto primero: Tierra
Auxíliame, oh
musa, por los favores debidos y los recuerdos compartidos, pues temo que mi
escritura no alcance y debo hablar sobre las Tres. Porque si el patriarcado del
Padre, Hijo y Espíritu Santo se adueñó de la trinidad, ellas harán lo propio y
serán la Tríada. Luz, Bel y Santi. (Sí, Santi. Los dos primeros nombres eran
fáciles, pero reconozco que este me costó pillarlo). Una rubia, una morena y
una pelirroja; un oscuro trío protagonista con tacones de aguja y rotundamente
sicalíptico me ha puesto la cabeza toa
gorda con sus peripecias y me ha tenido toda la novela enganchado como los huevos
de un ciclista.
Reseña completa en LyL.
02 octubre 2018
La mala suerte
¿Será posible, la paliza que me ha hecho darme? ¡Que uno ya tiene una edad provecta para pasar estos calores, estos desplazamientos y estos dolores de espalda después de tanto buen sexo! Con lo bien que estaba yo aquí, investigando infidelidades y cuernos, casos que me resultan muy rentables, fáciles y divertidos, y aparece ella de la nada, aún no sé ni cómo, y acerca su boca A menos de cinco centímetros de mi oreja para proponerme un nuevo caso. Me susurra, como si tuviera miedo de que alguien más escuchara, un nombre, Amanda Varela, una hora y un lugar, el Comercial, y se esfuma, sin siquiera dejarme observar sus kilométricas piernas, que no son de vaca pequeña, precisamente.
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01 octubre 2018
La azotea
Bien
nenes, las cosas como son. Es de justicia reconocer que Sol Salama es, como
ella misma afirma, osada. En estos tiempos, y sobre todo en este país, en donde
cada vez se lee menos y en donde la gente se lanza de cabeza a la piscina de
los superventas (en el mejor de los casos), o a la piratería, Salama se ha
embarcado en algo que a mí me encantaría hacer: la creación de una nueva
editorial. O sea, poner tus propias perras para levantar una empresa que
publique los libros que tú quieras publicar, es de ser muy valiente. Porque lo
fácil, está claro, habría sido montar una frutería como esas que han florecido
de un tiempo a esta parte, o un bar o una tienda de chuches… Pero no. Sol sabe
lo que quiere. Y no va a lo fácil, precisamente.
Reseña en LyL
04 septiembre 2018
A merced de un dios salvaje
Si este año ya he
reseñado El porqué del color rojo, en
parte por ser de género negro y en parte por transcurrir por mis tierras, ¿cómo
no iba a hacer lo propio con el libro de hoy, que reúne las mismas condiciones
de género y geografía que aquel, y tiene el añadido de que el autor es, además,
logroñés? Pero, ojo. No os llevéis a engaño. No por compartir lugar de
nacimiento voy a ser menos imparcial. De hecho, Andrés Pascual ha publicado ya
varias novelas (El guardián de la flor de
loto, El compositor de tormentas,
El haiku de las palabras perdidas, Taj,…) y he pasado olímpicamente de
todas ellas porque ninguna de ellas me ha llamado lo suficiente como para
leerlas; el rollo oriental no es mi fuerte. Visto lo visto, o leído lo leído, está
claro que tendré que darles una oportunidad…
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