10 marzo 2017

La última bruja, de Mayte Navales








No sé qué tienen los libros de brujas (no digo los cuentos, aunque también) para llamarme tanto la atención y, si me parece que son buenos, querer leerlos. Me encantó el Ars mágica de Nerea Riesco, Los archivos de Salem de Robin Cook y la saga de las brujas de la Rice. He leído algunos más, pero andan por ahí, perdidos en alguna cuneta de mi memoria. Puede que sea la fascinación por los tiempos en los que la Inquisición o los lugareños de Salem, creían en ellas y las ejecutaban tratándose de mujeres del todo inocentes (al menos en lo que a brujería se refiere), y toda la sarta de tratados (como el famoso Malleus Maleficarum al que aún no he hincado el diente) llenos de características de lo más curiosas para identificarlas y enumerar sus deleznables acciones. 

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25 febrero 2017

Microcuentos de amor, lluvia y dinosaurios



Ya hice en su momento (Todos estaban vivos) una encarnizada defensa del microrrelato. Del arte que exige la capacidad de concretar en pocas, poquísimas palabras, una historia que tenga desarrollo, nudo y desenlace (o al menos dos de ellos) y que en muchos casos parece llevarte por un camino cuando en realidad te está dirigiendo justo al contrario, porque es el lector el que va llenando las lagunas que el texto no deja claro de manera intencionada. Y eso es algo que me encanta y que, aunque lo parezca, no es nada fácil. Una palabra mal empleada o colocada al principio o al final de una frase puede cambiar por completo el sentido del microrrelato. Es una labor de orfebrería. El detalle y la precisión son algo vital para un microrrelatista. Siempre está puliendo y dando brillo a las piezas, asegurándose de querer decir lo que quiere decir y de hacerse entender (o malentender).

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23 febrero 2017

Cada monstruo con su tema



Me alegro mucho de haber apostado por esta lectura. Una lectura de un autor desconocido, que se gana la vida como ayudante de realización de El secreto de Puente Viejo, pero que, además, ha escrito y dirigido varios cortos seleccionados y premiados en festivales nacionales e internacionales (cosa que no sabía cuando el libro llegó a mis manos y que tiene muchísimo mérito).

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16 febrero 2017

D, diario de un no muerto




Supongo que a estas alturas de la película decir que me gustan los buenos libros, cómics y cintas de vampiros es algo redundante, como lo es insistir en que con buenos me refiero a vampiros de verdad, lejos de crepusculitos que brillan y van al mismo insti al que también van hombres lobo. No. Vampiros de verdad de la buena, de los sanguinarios, de los que acojonan, de los que de niño hacían que por la noche te taparas bien el cuello en la cama aunque fuera verano y sudaras mares.

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14 febrero 2017

A propósito de las mujeres








Mujeres con sombrero y sin sombrero, jóvenes y viejas, con hijos que hacen preguntas molestas o amantes que llegan, te usan, saludan y se van… Cuentos en los que hablan, lloran, caminan las mujeres de Ginzburg.

Cuentos de mujeres, en definitiva. Eso es lo que me apetecía leer. Historias cortas bien escritas con escenas cotidianas, con trocitos de vida (slice of life que dicen por ahí) de personas (me daba igual que fueran niños, hombres o mujeres) en los que meter la cabeza durante un rato y fisgar y cotillear en ellas (pues leer al fin y al cabo es eso en la mayoría de los casos), en sus pensamientos, sus vivencias, sus alegrías y sus desgracias y sentir a la vez que sentían ellas.

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12 febrero 2017

Batman. Sin miedo



Tenía ganas de volver a encontrarme con el Caballero Oscuro. Hacía ya bastante que no sabía nada de él y me tenía preocupado. Ni una llamada, ni un mail, ni un triste whatsapp con algún triste emoticono de un murciélago alicaído y bocabajo (que no es lo mismo…) Y Jim, lo mismo. No tenía ni idea de por donde se metía nuestro común y siempre triste amigo.

Hasta que un buen día recibo por mensajería un paquete de un tal Wayne, sin dirección y con una tarjetita que dice “Sé que lo estabas esperando”. Y bueno, sí, lo estaba esperando, pero esas no son formas, don Murciélago. No lo son.
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