29 julio 2014
10 julio 2014
09 julio 2014
Declarando los sobornos...
Esto solo pasa en Españistán...
Increíble, pero cierto. La documentación del Impuesto de Sociedades que han emitido las haciendas de las diputaciones de Álava, Vizcaya y Guipúzcoa incluyen un epígrafe digno de la antología del disparate. Figura como gastos a declarar los "gastos por regalos y demás obsequios y por sobornos".
Público
03 julio 2014
Valeria, ya a la venta en formato digital
Así es. A la editorial Extinta e-ditores le ha gustado tanto Valeria, que han decidido comprarme los derechos para la reproducción en soporte digital.
Dejo el link para los interesados aquí.
02 julio 2014
Freddie y yo
Este cómic, o debería decir este pedazo de cómic (300
paginacas), me ha traído recuerdos e identificarme con algunas de sus viñetas.
Aunque su título es Freddie y yo, habría sido más apropiado que fuera Queen y yo.
Como el protagonista del cómic, Queen fue el primer grupo de
música de mi vida. Fue en BUP cuando me los descubrieron. Creo que hay, o
había, un momento en cualquier persona en el que pasa de no tener preocupación
ninguna por la música, a tener una fiebre devoradora de música. Por lo menos ese
fue mi caso, a los quince años o así. Como decía, antes de Queen no hubo nada
en mi vida. Un buen día me pasaron una cinta, no había aún cedés, y me gustó
tanto que pedí más. La putada fue que me hice fan de un grupo cuyo cantante
había fallecido recientemente. Aún así seguí acumulando material y recuerdo
como una feliz coincidencia que en una clase de inglés nos pusieron de
listening The show must go on…
No recuerdo cuanto duró mi fiebre Queen, pero fue larga.
Después vinieron más grupos, pero Queen siempre tendrá un hueco en la
minicadena. Ahora huyo de los temas más
conocidos, que ya me cansan, y disfruto de los primeros discos, de temas como Death on two legs (dedicada a un manager
cabrón que tuvieron), ´39, Bring back that Leroy Brown, Tie your mother down,
The lap of the gods, Killer Queen, Love of my life… Vamos, lo dicho, los
primeros discos, sobre todo el A night at
the opera.
La realidad musical actual es bien distinta. Ahora los
grupos que mueven a los adolescentes, (las adolescentes mojabragas sobre todo)
son flores de un día que en un par de meses escriben su biografía y tienen su
imagen incrustada en cuadernos, mochilas y ropa interior. Esta generación no ha
vivido la música como la anterior. Ya no hay rock. Ahora solo hay pop cantado
por grupos one hit wonder. Puede que esté equivocado, pero es mi impresión.
En fin, que parezco el abuelo contando batallitas.
La reseña completa en LYL.
01 julio 2014
Tempus, de Nerea Riesco
El tiempo: ese gran desconocido… De siempre, es más, de toda la vida de Dios, el hombre ha especulado con la posibilidad de viajar en el tiempo. Ya sea al pasado o al futuro tanto escritores como cineastas, científicos, gobiernos…incluso tú mismo que estás leyéndome ahora, lo has pensado. No mientas. Lo has hecho y punto. Y no pasa nada, es lo más normal del mundo (pensarlo, no viajar en el tiempo).
La máquina del tiempo,
Regreso a futuro, El experimento Filadelfia (película
basada en un hecho real, como se explica en el libro que nos ocupa), Terminator, 12 monos, Los cronocrímenes
(estupenda peli española de Vigalondo, por cierto), Peggy Sue se casó, X-Men:
días de futuro pasado… y tantas y tantas películas y libros dejan claro que
es un tema que siempre da mucho juego. Va en nuestros genes, es algo recurrente
con un montón de interrogantes y paradojas y pocas respuestas.
En mi vida he cambiado mucho de opinión al respecto después
de pensar en unas y otras opciones (como si yo mismo fuera un físico cuántico),
pero es que son interrogantes/curiosidades que no dejan de ser asombrosos, como la
paradoja del abuelo, que os voy a explicar por si no la conocíais y que es
muy…paradójica:
Una persona realiza un viaje a través del tiempo y mata al padre biológico de su
padre/madre biológico (abuelo del viajero), antes de que éste conozca a la
abuela del viajero y puedan concebir. Entonces, el padre/madre del viajero (y
por extensión, ese viajero) nunca habrá sido concebido, de tal manera que no
habrá podido viajar en el tiempo; al no viajar al pasado, su abuelo no es asesinado,
por lo que el viajero sí es concebido;
entonces sí puede viajar al pasado y asesinar a su abuelo, pero no sería
concebido, y así indefinidamente.
¿Es buena, eh?
Hay quién dice que aunque se
viaje al pasado para intentar cambiarlo este no podrá cambiarse porque los
eventos posibles pero improbables sucederán con más frecuencia, impidiendo que,
por poner un ejemplo, se mate al abuelo.
También hay teorías acerca de
los multiversos, por la que constantemente se están construyendo universos
paralelos. Cada vez que tomamos una decisión en un sentido, hay otro u otros
universos paralelos desde ese momento, que desarrollan los hechos si se hubiera
tomado otra decisión diferente…
Otros defienden que sólo se
puede viajar al pasado y otros muchos que si lo haces y tocas a tu yo del
pasado, explotarás…
Un mundo fantástico lleno de
posibilidades.
La reseña completa aquí.
24 junio 2014
Dexter
“Esta noche es la noche”. Creo que esa es la
frase con la que se abre Dexter, la famosa y ya terminada serie de Showtime.
Una frase que se repetirá algunas cuantas veces y que marca el destino de las
víctimas de este forense experto en manchas de sangre y asesino en serie a la
vez.
No hice mucho caso en el momento de su estreno; por aquel
entonces las series no gozaban de tanto prestigio como actualmente ni abundaban
tanto ni tenían el nivel de ahora, o a mí no me lo parecía. Y además la
política de emisión de series de las cadenas es de autentico asquito… Así que,
si no llega a ser porque mi hermano me la recomendó puede que nunca me hubiera
tragado, y no lo digo peyorativamente, todas las temporadas ( ocho, que sí, que
no deberían haberse alargado tanto, que la última sobraba , pero había que
verlas todas, ¿no?). Y se lo agradezco (aunque el final, pufff, no sé yo…) Pero bueno, que en
líneas generales no dejó de ser una buena serie.
Dexter Morgan no es normal. Nunca lo ha sido y nunca lo
será. No es capaz de desarrollar los sentimientos que cualquier persona alberga.
No tiene emociones. Todo lo que expresa es teatro aprendido gracias a las
lecciones que su padre adoptivo, policía para más inri, le enseñó cuando se dio
cuenta de que le dominaba su “oscuro pasajero”. Cuando notó que los instintos
asesinos de su hijo no se iban a limitar a los animales trató de encauzarlos y
le dio un código para, por decirlo de alguna forma, matar bien, el código de Harry:
-Nunca
ser atrapado en el acto.
-Nunca
matar a una persona inocente.
-Siempre dedicar
el tiempo necesario para asegurarse de que la víctima sea la correcta para
eliminarla.
-Tener en
cuenta que uno mismo es quien controla los impulsos asesinos, no al revés.
-Fingir
las emociones y el comportamiento de modo que uno pueda encajar en la sociedad,
sin destacar
-En un
examen psicológico hay que responder lo opuesto a los sentimientos.
-Nunca
hay que involucrarse emocionalmente, eso puede traer muchos problemas y evita
poder pensar claramente.
-La muerte debe servir a un
propósito, de lo contrario es un mero homicidio.
Así que, dejaremos a un lado la anormalidad de que un
asesino en serie se dedique a matar a otros asesinos en serie que escapan de la
ley, y la cantidad de asesinos en serie que hay en Miami, para hablar
brevemente del cómic que nos ocupa: Dexter.
Reseña completa, aquí.
Reseña completa, aquí.
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