
21 agosto 2012
20 agosto 2012
Que te pierde la boquita, Cronenberg
Una película de superhéroes es, por definición, un cómic. Es algo para niños, los adolescentes son su mayor objetivo, este siempre ha sido su punto fuerte. Creo que las personas que están diciendo que El caballero oscuro: La leyenda renace es cine artístico supremo no saben de qué están hablando.
19 agosto 2012
Daredevil: La sonrisa del diablo

15 agosto 2012
Prometheus, con spoilers

PROMETHEUS
Título original: "Prometheus"
Nacionalidad: E.U.A.
Año: 2012
Dirección: Ridley Scott
Guión: Jon Spaihts y Damon Lindelof
Reparto: Michael Fassbender,Charlize Theon, Noomi Rapace, GuyPearce, Idris Elba y Logan M. Green
No quiero dar la sensación de que lo anterior es un pero a la cinta. Ni mucho menos. Prometheus tiene esa atmósfera, ritmo y suspense típicos de Alien. Ese saber que pasa algo aunque no esté pasando nada en ese momento. Y además, Prometheus es muy disfrutable y cuenta con analogías que por momentos recuerda a la original. En cierto modo es como una de Alien pero “sin” alien, a pesar de intuirlo ahí.
Por cierto, algunas de las preguntas/spoilers:
-No recuerdo bien la intervención de los robots en la saga pero, ¿las tres leyes de la robótica de Asimov siempre se las saltan a la torera o recuerdo mal?
-Estoy convencido de que Charlize Theron es un robot.
-Si voy a un planeta y veo una lombriz o algo igual de asqueroso, lo ultimo que se me ocurre es ir a tocarla, como si fuera un cachorrillo, y menos si soy un científico. Vamos, ni en la Tierra. (Tampoco me quito la escafandra porque en cualquier momento esa atmósfera respirable puede volverse irrespirable. ¡¿Y esos son científicos?!).
-¿Por qué aparecen aliens en el mural del techo si no han sido “creados” todavía?
-¿Por qué los “ingenieros” nos dejan señales para encontrarles si luego quieren aniquilarnos? ¿Cambiaron de opinión? Y señales para encontrarles en un planeta que no es el suyo, sino el que les sirve de base…
Resumiendo: me ha gustado. Hay cosas, muchas, que no encajan como para enlazar con el octavo pasajero; -cosas que no se explican o que tal vez lo haga en la secuela-, que cada uno deberá resolver por sí mismo, al menos hasta que Ridley nos aclare (si quiere) algo en la próxima. Personalmente , creo que Ridley dejará los cabos sueltos de Prometheus lo suficientemente atados para enganchar perfectamente con Alien. Pero si no es así, tampoco debería importar. A veces es mejor que cada cual se monte su propia película.
Repito, me ha gustado. He pasado un buen rato, se ha prolongado el universo de bicho y me ha dejado con ganas de ver “Alien, el octavo pasajero” para intentar comprender alguno de los interrogantes, pero, si sigo sin resolverlos, no pasa nada… El rato ha sido bueno, y eso es lo que cuenta. Me he formado mis teorías incorrectas y viviré con ellas hasta que alguien me las cambie.
13 agosto 2012
Políticos opositando:ahí los quiero voer
Arturo Pérez-Reverte
Políticos opositando: ahí los quiero ver
Porque echen cuentas, señoras y caballeros. Si no todos los médicos que salen de la facultad superan las pruebas de residente, ni todos los abogados las de juez, por ejemplo; si para conducir un coche hace falta superar un examen teórico, otro práctico y tests psicotécnicos; si tenemos la constancia experimental de que no todos valemos para todo, ni siquiera cuando se trata de gente preparada y con estudios, calculen, entonces, el control de calidad, las Iteuves posteriores y la psicotecnia que pasaría buena parte de las decenas de miles de políticos españoles en activo o en pasivo, algunos de los cuales -conozco a un concejal de cultura en esa situación exacta- no tienen ni acabado el bachillerato. Consideren los que habrían llegado ahí, donde están, medran y trincan, de exigírseles estudios, preparación, controles éticos y formación adecuada. De aplicárseles de un modo práctico, objetivo, antes de ocupar puestos de tanta importancia, tan bien pagados y con tantos privilegios, la idea de los antiguos filósofos griegos de que toda comunidad pública debe ser gobernada por los mejores. Y de establecerse si lo son. O si no lo son.
Eso, naturalmente, incluye a algunos de nuestros sindicalistas, ornatos del telediario. Cuando oigo expresarse a los más conspicuos, o los veo pasear la pancarta queriendo ponerse al frente de ciudadanos honrados que no sé cómo los toleran, con sus antecedentes, pienso que todo aspirante a líder sindical debería probar antes su conocimiento histórico de la lucha de clases y su capacidad oratoria para convencer al trabajador de que es necesario dedicar parte del sueldo -y no de subvenciones estatales embolsadas por la cara- a mantener una institución sindical imprescindible para la sociedad, cuyo único fin es defenderlo de las agresiones de empresarios y políticos. Y si, por reparto de pastel, ese mismo sindicalista puede acabar en el consejo de administración de una caja de ahorros -que tiene pelotas la cosa-, tampoco estaría de más que se le examinara antes de las cuatro reglas: sumar, restar, multiplicar y dividir. Como mínimo.
Así que, oigan. Puestos a suponer gente pública idónea, España decente, mundos felices donde comer perdices, permítanme imaginar una actividad política regida por el sentido común. O sea: militantes de partidos colaborando, faltaría más, en cuanto haga falta. Según su ideología, interés y conciencia; allá cada cual. Sin embargo, cualquiera que aspirase a figurar en una lista elegible por los ciudadanos, tendría que hacer antes unas oposiciones en las que se le examinase de cultura general como trámite previo. Y luego, según las especializaciones a las que aspirase -ministro de Trabajo, presidente de Gobierno y tonterías así-, de economía, derecho, política internacional, historia de España y ética, por ejemplo; aunque temo que aprobar ética muchos lo tendrían peliagudo. Y por supuesto, idiomas: inglés, un poco de francés, alemán. A no pocos de ahora -muchos impresentables de ambos sexos lo demuestran en cuanto abren la boca en el Parlamento- ni siquiera se les exige hablar bien el castellano.
12 agosto 2012
05 agosto 2012
Mi hijo era de ETA

MI HIJO ERA DE ETA
Jose Ramon Goñi Tirapu
Editorial Espasa
Ensayo biográfico-político y social, drama familiar, conflicto vasco,
197 Páginas
Recuerdo que oí en un programa de radio que cuando allá por 1992 se estrenó Reservoir Dogs (Tarantino), Wes Craven (el director de Pesadilla en Elm Street entre otras) abandonó la proyección en la famosa escena de la oreja. Él aducía que Freddy Krueger era un personaje inventado y que lo que acababa de ver en la pantalla recreaba una escena real. Recuerdo que yo pensé “menudo g… Lo de Tarantino sigue siendo ficción”. (Que conste que, a pesar de lo que viene a continuación sigo pensando exactamente lo mismo. La ficción es ficción sea más o menos creíble).
No creo que me equivoque si afirmo que Mi hijo era de ETA es el libro de no ficción más duro que he leído en bastante tiempo. Y no porque haya destripamientos, amputaciones y escenas gore, que no los hay, sino porque es algo real que tiene detrás muchos muertos, heridos y familias destrozadas, que día tras día eran portada de periódicos y sobremesas del telediario. Es muy duro tanto por la realidad y trasfondo social de lo que cuenta, como por el lado emocional, que atenta directamente a la patata.
“No puedo llorar por la muerte de un hijo, porque está vivo, aunque en es momento sienta que algo de él ha muerto para mí; no puedo liberarle de un secuestro porque no está secuestrado, se ha ido voluntariamente, y no puedo tampoco sentir compasión de él, porque presumo que es un terrorista. Sin embargo, es mi hijo, el hijo al que he visto nacer y crecer, el mismo por el que daría la vida. Es un dolor imposible de aliviar con el llanto…
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