09 julio 2013

Buen perro



Otro de perros, sí. Y pronto habrá otro más. Por hablar. Pero es que… ¿no os dáis cuenta? ¿Cómo no voy a caer en cómics así, con semejante pedazo de portada y con una sinopsis que pinta tan bien? Imposible resistirse. Hala, pa’dentro.

Iván, curioso nombre para el protagonista de Buen perro, es un can sin dueño, un callejero. Tiene pesadillas recurrentes con conejos y cada día se busca la comida como puede, sin saber a qué va a dedicar el tiempo. “¿Cuál es mi trabajo? Decidme lo que debo hacer y lo haré…” se dice a si mismo. Ansía tener un dueño, a pesar de que nunca lo ha tenido, pero a la vez expresa sus dudas al respecto y no sabe si le gustaría la experiencia.

Poco a poco vamos viendo el transcurrir diario de Iván, los roces con otros perros y con los dueños de estos; con tenderos de carnicerías y con gallinas. También tiene un amigo, Kirby, un bulldog que sí tiene dueño y muchos huesos enterrados que comparte con Iván. Pero en definitiva, este lleva una vida triste y en permanente duda existencial.

Hasta que un buen día, se encuentra con una “manada” de perros callejeros. Delincuentes profesionales que, para sorpresa de Iván, no tienen jefe. Son libres para hacer y deshacer, desafían el dominio del hombre y llevan la vida que les pertenece por derecho a todos los perros. “Ningún perro digno de serlo se ataría a un humano” dice uno de los ellos.

La reseña completa en LyL.

05 julio 2013

Nivelazo en Telecinco


Cine XXI. Directores y direcciones.





Puede parecer que, en estos tiempos en los que la información, de cualquier tipo, puede consultarse en Internet, un libro como Cine XXI, sea prescindible. Yo mismo, cuando quiero buscar la filmografía de un determinado director o sondear opiniones sobre si merece o no la pena gastar una media de dos horas de mi valioso tiempo visionando una peli, tengo varias páginas y blogs de cabecera guardados en los favoritos de mi ordenador. Y, seguramente, tú también. Y si no, te informas. También puede que no.

Sin embargo, Cine XXI, no es el típico libro diccionario de cine de riguroso corte académico, farragoso, pedante y pesado. Aquí se va a hablar de directores tanto vivos como muertos (fallecidos después del uno de enero de 2000), cuyas obras tienen importancia e influencia en el cine actual.

Yo, que en mi juventud devoraba películas gracias a cierto canal de pago, sigo siendo un devorador de cine… siempre que puedo, cosa que, por desgracia, cada vez ocurre menos, y, por supuesto, en formato casero la mayoría de las veces.Así que encontrarme con un diccionario de este tipo me ha supuesto una alegría impresionante. (Ya me olía algo al tener en portada al señor Mierda…)

Y es que el repaso que hace a los directores no es para nada típico. Por poner un ejemplo: todos los cinéfilos conocen la obra de Víctor Erice. El sur, El espíritu de la colmena y El sol del membrillo son sus tres únicas películas. Sin embargo, Cine XXI apenas las nombra y profundiza, ¡con un par!,  en un cortometraje, Alumbramiento, desconocido para mí,  que te crea la lujuriosa necesidad de verlo como sea. Además, ilustra la personalidad perfeccionista de Erice y el porqué de su tardanza en volver a ofrecernos otra cinta y lo que vivió con Javier Marías (hala, ahí dejo el misterio…)

La reseña completa en LyL.

26 junio 2013

Con el agua al cuello, de Petros Márkaris



Segundo libro que leo del griego Márkaris, (el primero, Suicidio perfecto, también fue reseñado en Libros y Literatura) y segunda vez que me quedo pegado a sus hojas.
Tiene este griego, entre otras,  la virtud de saber enmarcar sus novelas negras en un escenario de plena actualidad, sacudiendo a todos sus personajes en el convulso y presente clima de crisis y recortes en una Grecia siempre calurosa y extrañamente hermanada con España (curiosos y graciosos son algunos fragmentos del libro, como aquellos en los que en la final del Mundial de fútbol entre La Roja y Holanda, los griegos van con nosotros; que el protagonista, el comisario Kostas Jaritos, a la hora de comprar un coche nuevo se decante por un Seat porque, según su yerno, es español y “entre nosotros tenemos que ayudarnos”…) No en vano,  Con el agua al cuello, es el primero de su Trilogía de la Crisis.

La trama es de esas en las que, tras leer la sinopsis de la contraportada, no puedes evitar soltar unas lágrimas y exclamar: “¡Joder! ¡Qué bonito, qué bonito!”
Directores de banco decapitados, una campaña anónima que insta a los ciudadanos a dejar de pagar las hipotecas, las tarjetas y otras deudas… Si es que me emociono recordándolo…
Dentro del cuerpo policial, cuyos miembros también sufren los recortes de la crisis, hay división de opiniones: algunos afirman que se trata de un grupo terrorista, pero nuestro hombre, Jaritos, cree que se trata de un asesino en serie.

La reseña completa en Libros y literatura.

14 junio 2013

Hellblazer 9 de Milligan. La maldición de los Constantine




Tenía muchas ganas de hablar de Hellblazer. Uno de los cómics más longevos del sello Vértigo, sello que, para los que no lo sepan, es una división de DC dirigida a un público adulto por género, contenido y forma de contar las historias (sexo, crimen, terror… you know…).
Hasta hace poco era el único que permanecía en Vértigo, pero según tengo entendido, al llegar al número 300  (seguramente el tomo 10, el siguiente al que nos ocupa en esta reseña) Hellblazer abandonará también el sello para pasarse a la corriente mainstream de DC. Entonces Hellblazer pasará a llamarse Constantine y  no sabemos si su personalidad e historias serán edulcoradas o mantendrán su tono característico. Sería una putada que, por intentar vender más cómics, se traicionara la esencia del personaje más cínico, carismático y fumador del noveno arte.

Hellblazer ha pasado por muchas manos desde su creación y no todas buenas (no pude con los primeros números de la mano de Delano). Siempre he oído/leído, sobre esta colección, que lo mejor es que se lean aquellos números de los autores que te gustan. Y no va del todo mal el consejo, pero si no te arriesgas con autores que no conoces, puedes perderte también buenas obras.

¿A qué parece que soy todo un experto en Hellblazer? Pues nada más lejos. Comencé a leerlo a finales del año pasado, y me enganché. Las sagas de Ennis, Carey, Diggle y ahora la de Milligan, son de lo puto mejor que he leído en cómic, y me queda mucho que descubrir aún.

Y todo este preámbulo para no haber dicho aún nada de la historia… ¿Quién es Constantine? Desde luego, NO es Keanu Reeves, (su físico está inspirado en Sting). Constantine es un mago, o un exorcista, o un hechicero, o un detective de lo oculto, llámalo como quieras. Ha visitado varias veces, literal y metafóricamente, el infierno y ha luchado por su alma o la de otros.
Viste siempre una gabardina, camisa y corbata y difícilmente se le verá sin un cigarro. No pierde el humor ni la ironía, ni aún cuando su vida pende de un hilo y aquellos a los que quiere suelen acabar mal. Muertos. O peor: en el infierno. Todo eso le hace cargar con un peso a sus espaldas del que difícilmente puede librarse. Además, tiene fama de estafador por salir bien parado con sus trucos  y artimañas en los encuentros que tiene con elementos sobrenaturales.
Este es nuestro hombre. Este es John Constantine.

La reseña completa en LyL.
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