29 junio 2012

Thor sin fronteras




















Título: Thor sin fronteras

Autor: Mikel Bao

Páginas: 160

Precio: 20,00 €

Diciembre 2011

Editorial: Laukatu Ediciones


Thor mola mazo (o martillo). Tiene historias risibles y vergonzantes (¿qué superhéroe no?) pero cuando es bien llevado por guionistas conocedores de su historia y no le embarcan en fantasías increibles, el resultado es enormemente bueno.


En general la mitología nórdica mola bastante y me he aficionado a leer de vez en cuando algunas de sus historias (mucho más interesantes que las que la mitología cristiana nos cuenta en la Biblia, aunque con algún punto en común).


Mikel Bao, el autor del libro señala al comienzo que "éste no es un libro sobre Thor; es El libro de Thor". Y tiene toda la razón. Si alguien quiere saber qué serie de Thor merece la pena y cual no, ahí tiene una guía perfecta para ello. Y es que en “Thor sin fronteras” Mikel Bao ha hecho de un personaje de cómic toda una enciclopedia con un vocabulario coloquial alejado de los formalismos propios de cualquier tomo enciclopédico.
Bao repasa todo, todo, todo lo que Thor ha dado de sí en los cincuenta años de existencia en ésta nuestra querida Midgard.
No deja piedra sobre piedra y así nos conduce desde sus inicios, con Stan Lee y Kirby; los altibajos, las épocas en las que dejó de publicarse; los crossovers con otros personajes; la caída y auge de la colección con Simonson; analiza la repetición de argumentos (pelea padre-hijo, exilio, muerte de Odín, la cizaña de Loki,…); una divertida sección de gazapos visuales; hasta la actualidad con autores como Fraction, JMS y la reciente adaptación al cine.


En definitiva es una monografía pormenorizada del Dios Nórdico con tal detalle, con una maquetación tan cuidada y preciosista y una avalancha de conocimientos contados con humor y de una forma de la que se desprende el cariño que Bao tiene al personaje, que no puede faltar en la librería de ningún aficionado al Dios del Trueno.


¡¡Por Asgard!!

28 junio 2012

Contradicciones del Gobierno

El Gobierno decía que cobrarle a la Iglesia los 3.000 millones del IBI no solucionaba nada.
En cambio dejar de financiar 425 medicamenteos ahorra unos 400 millones, que por lo visto, solucionan bastante.


Por cierto. Ayer durante el partido entre España y Portugal, el Gobierno nacionalizó Bankia.
Deben de pensar que los españoles somos tontos, cuando lo cierto es que Rajoy no sólo es imbécil, sino cobarde.

26 junio 2012

Poster e imagen de la 7ª temporada de Dexter

Hay que reconocer que no se han currado mucho el póster, ¿no? Pero en cualquier caso, hay muchas ganas de saber cómo seguirá la serie tras ese último y fantástico episodio...


25 junio 2012

¿Será "Sinister" la peli de terror del año?

El cartel y el trailer me convencen bastante.




Mad Men. Primera temporada



Ayer acabé de ver la primera temporada de Mad Men. Ya sé que voy con algo (y algo es un eufemismo) de retraso, pero en su día comencé a ver el primer episodio, y no me acabó de convencer. Creo que ni llegué a terminarlo y lo dejé a la mitad porque me aburría.
Le he dado otra oportunidad porque casi todo lo que se oye de ella es bueno, y si lleva ya cinco temporadas (y acaban de firmar por una sexta), puede ser que sea cierto.


¿De qué va Mad Men? En realidad, de nada. Pasa un poco como con Los Soprano. Con el primer episodio te quedas pensando… bueno, ¿y qué? No te engancha porque no cuenta gran cosa. Por eso, si no fuera por los parabienes que dedican a la serie, habría vuelto a dejarla ahí. El segundo episodio tampoco es gran cosa. Con el tercero ya mejora, ya estás medio enganchado al culebrón. Por que en el fondo, toda serie es un culebrón, y esto es una verdad verdadera. Y ya con el cuarto estás enganchado.


No, en serio, ¿de qué va?


Pues Mad Men (que es la abreviatura de Madison Men, nombre que se dieron a ellos mismos los publicistas de la Avenida Madison), es un retrato del estilo de vida americano de los años 50. La ambientación, el vestuario y todos los detalles están cuidados al máximo.


Mad Men es el reflejo de una sociedad machista, clasista y racista. La mujer casada ha de estar en casa, criando a los hijos, sirviendo al marido y cocinando para él. La mujer divorciada era señalada, principalmente, por otras mujeres. La mayoría de los personajes masculinos (casi todos casados) tienen una amante, pero si su mujer deja entrar en casa a un vendedor de aire acondicionado se monta un pollo. Los negros son ascensoristas, camareros y limpiabotas. Raro es el fotograma en el que no aparece un cigarro o un vaso de güisqui o ambos. Curioso ver cómo incluso en los hospitales los médicos fumaban. Hasta uno de los personajes, una embarazada, fuma y bebe con normalidad, y, en uno de los episodios, otro, tan borracho que confunde su coche tras asistir a una cena mientras el anfitrión le observa desde el umbral de la puerta y le orienta: “Ese es mi coche. El tuyo es el de atrás”.
Así era la vida antes de la campaña de Stevie Wonder.

Por lo demás la serie se centra en el día a día de una agencia de publicidad. Al principio parece que Peggy, la secretaria novata, va a ser la que desde su ignorancia de chica de pueblo nos sirva de guía e hilo conductor para conocer los entresijos de la empresa, pero poco a poco nos damos cuenta de que si bien nos centramos más en la figura de Donald Draper, la serie es eminentemente coral.
Conforme se suceden los episodios somos testigos también de la realidad histórica del momento: Kennedy, Nixon,... y de cómo los Mad Men han de sacar lo mejor de sí mismo para anunciar marcas conocidas por todos nosotros.

Capítulos de unos 45 minutos que se visionan con rapidez y temporadas de 13 episodios con un interés en aumento han conseguido que (por fin) me haya aficionado a Mad Men.

24 junio 2012

Suicidio Perfecto
























Título:SUICIDIO PERFECTO
Autor: Pétros Márkaris
TUSQUETS EDITORES
año de edición: 2012
páginas: 408
formato: RÚSTICA




novela s. f.
— negra Novela protagonizada generalmente por un detective, en la que se refleja el ambiente de la delincuencia y de la criminalidad organizada; surgió en Estados Unidos en el periodo de entreguerras.

(Mal)acostumbrado últimamente a que el escenario de la novela negra se ubicara en fríos paisajes escandinavos poco podía imaginarme que en latitudes más cercanas a la nuestra podríamos situar también los elementos de una ficción de éstas características. Sin embargo, la saga que Petros Márkaris ha concebido (del que Suicidio Perfecto es el tercer libro) es todo lo negra que puede ser y la acción transcurre en una calurosa y sofocante Grecia. Supongo que la misma extrañeza debí de sentir cuando la ola de autores nórdicos invadió las librerías y desplazó momentáneamente a la tradicional novela negra americana.


La reseña completa en Libros y Literatura.


21 junio 2012

Las mejores novelas de vampiros son...

Para conmemorar el centenario del fallecimiento de Stoker, la Asociación de Escritores de Novelas de Terror de los Estados Unidos decidió otorgar este año un premio extraordinario a la mejor novela de vampiros publicada desde 1912.


De las 354 obras consideradas en una primera ronda, quedaron 6 finalistas: Soy leyenda (1954), de Richard Matheson (Minotauro); El misterio de Salem's Lot (1975), de Stephen King (Plaza & Janés); Entrevista con el vampiro (1976), de Anne Rice (Ediciones B); Hôtel Transilvania (1978), de Chelsea Quinn Yarbro (Alamut); El susurro de la medianoche (1982), de Charles L. Grant (Martínez Roca) y El año de Drácula (1992), de Kim Newman (Timun Mas).


El fallo se anunció el pasado 31 de marzo como parte de los actos del Congreso Mundial del Terror, celebrado en Salt Lake City. El jurado, presidido por Leslie S. Klinger (autor de The new annotated Dracula, W. W. Norton, 613 p.), decidió que el premio a la mejor novela de vampiros escrita desde la muerte de Stoker fuese a parar a manos de Richard Matheson, quien había excusado su asistencia por motivos de salud (cuenta 86 años).
La decisión tiene algo de salomónica: no se discute la importancia del relato de Matheson, pero sus monstruos se encuentran un tanto a caballo entre vampiros y zombies. El autor agradeció el premio en un vídeo en el que recordó cómo era todavía un adolescente cuando vio el Dracula de Bela Lugosi y pensó: "Si un solo da tanto miedo, ¿qué sucedería si el mundo entero estuviese lleno de vampiros?".
Las obras de Stephen King y de Anne Rice (ambos se apresuraron a felicitar vía Internet a un Matheson al que reconocieron como su maestro) son de sobra conocidas; vale la pena que digamos algo de los otros tres finalistas, pues abordan el mito desde puntos de vista diferentes. Charles L. Grant (Newark, 1942-2006) eligió como escenario de sus historias Oxrun Station, una población imaginaria que situó en el estado norteamericano de Connecticut.

En El susurro de la medianoche, opta por envolver al lector en un clima opresivo (quiet horror) y la novela puede interpretarse como un homenaje al cine de terror que impulsaron en los años 50 y 60 las productoras Universal y Hammer. Ambientada en los últimos años del siglo XIX, El susurro de la medianoche narra el enfrentamiento entre el detective Ned Stockton y el conde Gregor Brastov, vampiro que pretende apoderarse de una neblinosa Oxrun Station. La venta de ciertas piezas de ajedrez que representan figuras mitológicas desencadena la acción.

Frente al enfoque clásico adoptado por Grant, Chelsea Quinn Yarbro (Berkeley, 1942) se inclina por la variante del vampiro amistoso. Yarbro se interesó por la difusión del mito y sus modificaciones en diferentes culturas, lo que le indujo a plantearse la posibilidad de escribir sobre un vampiro alejado del modelo "canónico", pero que conservara sus rasgos esenciales (la condición de no-muerto, su dependencia de los seres vivos, la actividad nocturna), de modo que continuara siendo reconocible como tal. El conde de Saint-Germain imaginado por Yarbro responde al intento de conseguir que el lector acepte la idea de un vampiro que no es enemigo de los humanos, y cuyas parejas no son necesariamente sus víctimas. Ambientada en el París de Luis XV, Hôtel Transilvania (1978) nos presenta a un conde de Saint-Germain de impecable elegancia, inteligente, cultivado, capaz de expresarse con fluidez en varios idiomas, sin problemas económicos y que (a diferencia del personaje imaginado por Stoker) no desprecia a los humanos, sino que envidia la brevedad de su vida.
Yarbro ha escrito ya 26 novelas con Saint-Germain como protagonista: una de ellas (Come Twilight, 2000) está ambientada en la España de la Reconquista, y en ella vemos cómo el bueno de Saint-Germain salva de la muerte a una dama que resulta ser en exceso impetuosa.


Con su novela de 1992 El año de Drácula (Timun Mas), Kim Newman (Londres, 1959) sigue la línea "historicista" de Yarbro, si bien adopta un registro que le permite mezclar protagonistas históricos (Oscar Wilde, el escritor y viajero Swinburne, el tándem artístico Gilbert & Sullivan) con otros imaginarios (personajes extraídos de los relatos de A. Conan Doyle, H. G. Wells, Robert L. Stevenson o Alejandro Dumas conviven con un Jack el Destripador transformado en cazador de vampiros). Por otra parte, a diferencia de Yarbro, Newman prefiere subrayar el carácter maligno del mito, con lo que sus historias se aproximan a la línea de Matheson en Soy leyenda. El punto de partida es una distorsión del relato de Stoker: para Newman, Van Helsing no logra acabar con Drácula; de modo que el conde, victorioso, se dispone a contraer matrimonio con la mismísima reina Victoria y gobernar una Inglaterra cuya clase dirigente está formada por vampiros.

Leído aquí.
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