02 julio 2014

Freddie y yo



Este cómic, o debería decir este pedazo de cómic (300 paginacas), me ha traído recuerdos e identificarme con algunas de sus viñetas. Aunque su título es Freddie y yo, habría sido más apropiado que fuera Queen y yo.

Como el protagonista del cómic, Queen fue el primer grupo de música de mi vida. Fue en BUP cuando me los descubrieron. Creo que hay, o había, un momento en cualquier persona en el que pasa de no tener preocupación ninguna por la música, a tener una fiebre devoradora de música. Por lo menos ese fue mi caso, a los quince años o así. Como decía, antes de Queen no hubo nada en mi vida. Un buen día me pasaron una cinta, no había aún cedés, y me gustó tanto que pedí más. La putada fue que me hice fan de un grupo cuyo cantante había fallecido recientemente. Aún así seguí acumulando material y recuerdo como una feliz coincidencia que en una clase de inglés nos pusieron de listening The show must go on…

No recuerdo cuanto duró mi fiebre Queen, pero fue larga. Después vinieron más grupos, pero Queen siempre tendrá un hueco en la minicadena.  Ahora huyo de los temas más conocidos, que ya me cansan, y disfruto de los primeros discos, de temas como Death on two legs (dedicada a un manager cabrón que tuvieron), ´39, Bring back that Leroy Brown, Tie your mother down, The lap of the gods, Killer Queen, Love of my life… Vamos, lo dicho, los primeros discos, sobre todo el A night at the opera.

La realidad musical actual es bien distinta. Ahora los grupos que mueven a los adolescentes, (las adolescentes mojabragas sobre todo) son flores de un día que en un par de meses escriben su biografía y tienen su imagen incrustada en cuadernos, mochilas y ropa interior. Esta generación no ha vivido la música como la anterior. Ya no hay rock. Ahora solo hay pop cantado por grupos one hit wonder. Puede que esté equivocado, pero es mi impresión.
En fin, que parezco el abuelo contando batallitas.

La reseña completa en LYL.

01 julio 2014

Tempus, de Nerea Riesco


El tiempo: ese gran desconocido… De siempre, es más, de toda la vida de Dios, el hombre ha especulado con la posibilidad de viajar en el tiempo. Ya sea al pasado o al futuro tanto escritores como cineastas, científicos, gobiernos…incluso tú mismo que estás leyéndome ahora, lo has pensado. No mientas. Lo has hecho y punto. Y no pasa nada, es lo más normal del mundo (pensarlo, no viajar en el tiempo).

La máquina del tiempo, Regreso a futuro, El experimento Filadelfia (película basada en un hecho real, como se explica en el libro que nos ocupa), Terminator, 12 monos, Los cronocrímenes (estupenda peli española de Vigalondo, por cierto), Peggy Sue se casó, X-Men: días de futuro pasado… y tantas y tantas películas y libros dejan claro que es un tema que siempre da mucho juego. Va en nuestros genes, es algo recurrente con un montón de interrogantes y paradojas y pocas respuestas.

En mi vida he cambiado mucho de opinión al respecto después de pensar en unas y otras opciones (como si yo mismo fuera un físico cuántico), pero es que son interrogantes/curiosidades  que no dejan de ser asombrosos, como la paradoja del abuelo, que os voy a explicar por si no la conocíais y que es muy…paradójica:

Una persona realiza un viaje a través del tiempo y mata al padre biológico de su padre/madre biológico (abuelo del viajero), antes de que éste conozca a la abuela del viajero y puedan concebir. Entonces, el padre/madre del viajero (y por extensión, ese viajero) nunca habrá sido concebido, de tal manera que no habrá podido viajar en el tiempo; al no viajar al pasado, su abuelo no es asesinado, por lo que el  viajero sí es concebido; entonces sí puede viajar al pasado y asesinar a su abuelo, pero no sería concebido, y así indefinidamente.

¿Es buena, eh?

Hay quién dice que aunque se viaje al pasado para intentar cambiarlo este no podrá cambiarse porque los eventos posibles pero improbables sucederán con más frecuencia, impidiendo que, por poner un ejemplo, se mate al abuelo.
También hay teorías acerca de los multiversos, por la que constantemente se están construyendo universos paralelos. Cada vez que tomamos una decisión en un sentido, hay otro u otros universos paralelos desde ese momento, que desarrollan los hechos si se hubiera tomado otra decisión diferente…
Otros defienden que sólo se puede viajar al pasado y otros muchos que si lo haces y tocas a tu yo del pasado, explotarás…
Un mundo fantástico lleno de posibilidades.


La reseña completa aquí.

24 junio 2014

Dexter



“Esta noche es la noche”. Creo que esa es la frase con la que se abre Dexter, la famosa y ya terminada serie de Showtime. Una frase que se repetirá algunas cuantas veces y que marca el destino de las víctimas de este forense experto en manchas de sangre y asesino en serie a la vez.

No hice mucho caso en el momento de su estreno; por aquel entonces las series no gozaban de tanto prestigio como actualmente ni abundaban tanto ni tenían el nivel de ahora, o a mí no me lo parecía. Y además la política de emisión de series de las cadenas es de autentico asquito… Así que, si no llega a ser porque mi hermano me la recomendó puede que nunca me hubiera tragado, y no lo digo peyorativamente, todas las temporadas ( ocho, que sí, que no deberían haberse alargado tanto, que la última sobraba , pero había que verlas todas, ¿no?). Y se lo agradezco (aunque el final, pufff, no sé yo…) Pero bueno, que en líneas generales no dejó de ser una buena serie.

Dexter Morgan no es normal. Nunca lo ha sido y nunca lo será. No es capaz de desarrollar los sentimientos que cualquier persona alberga. No tiene emociones. Todo lo que expresa es teatro aprendido gracias a las lecciones que su padre adoptivo, policía para más inri, le enseñó cuando se dio cuenta de que le dominaba su “oscuro pasajero”. Cuando notó que los instintos asesinos de su hijo no se iban a limitar a los animales trató de encauzarlos y le dio un código para, por decirlo de alguna forma, matar bien, el código de Harry:

-Nunca ser atrapado en el acto.
-Nunca matar a una persona inocente.
-Siempre dedicar el tiempo necesario para asegurarse de que la víctima sea la correcta para eliminarla.
-Tener en cuenta que uno mismo es quien controla los impulsos asesinos, no al revés.
-Fingir las emociones y el comportamiento de modo que uno pueda encajar en la sociedad, sin destacar
-En un examen psicológico hay que responder lo opuesto a los sentimientos.
-Nunca hay que involucrarse emocionalmente, eso puede traer muchos problemas y evita poder pensar claramente.
           -La muerte debe servir a un propósito, de lo contrario es un mero homicidio.


Así que, dejaremos a un lado la anormalidad de que un asesino en serie se dedique a matar a otros asesinos en serie que escapan de la ley, y la cantidad de asesinos en serie que hay en Miami, para hablar brevemente del cómic que nos ocupa: Dexter.

Reseña completa, aquí.




26 mayo 2014

Valeria, a la venta

Ya está a la venta en amazon.es, mi novela vampírico-fantástica Valeria. Una de vampiros ambientada en Logroño. Vampiros, sí, pero no vampiros gusiluz crepusculares. De eso no hay. Aquí lo que hay son vampiros sangrientos y sanguinarios, de los de siempre, de los buenos... y algún momento de sexo también, claro, que por algo son vampiros...

En fin, si os mola, podéis comprar Valeria aquí.


Sala de espera


Leí La sonrisa etrusca hace bastante ya, pero guardo de ese libro un buen recuerdo. La forma de narrar, la historia que se nos cuenta, los personajes… y, al fin y al cabo,  la vida misma y el paso del tiempo era lo que se nos contaba en él.
No es de extrañar que me quedara con el nombre de Sampedro apuntado en la memoria para seguir leyendo su obra. Tampoco es de extrañar que, con la de lectura atrasada que acumulo, por desgracia no haya sido hasta ahora cuando haya podido volver a encontrarme con este autor en su obra póstuma.

Últimamente le conocí (televisivamente) en su faceta de economista (no en vano, esta era otra de sus ocupaciones y llegó a ser uno de los más respetados de España; prologó el famoso Indignaos así como publicó una decena de libros sobre economía) y se notaba que hablaba con mucho dominio y conocimiento sobre la crisis, el poder, los imbéciles que nos gobiernan, los recortes… Y es más: se le veía sensato, cabal, con la cabeza en su sitio, paciente y desbordante de vitalidad a pesar de su avanzada edad.

Por eso sentí su pérdida, no por esperada menos impactante, y quise leer su Sala de espera. Además, tengo especial predilección por esos libros en los que el narrador echa la vista atrás para recordar su vida, se para en los detalles que le marcaron y le llevaron a ser lo que fue y hace balance. Este libro es uno de esos.

Sampedro no dejo de escribir hasta el mismo día de su muerte (“La muerte me lleva de la mano, pero se está portando bien porque me está dejando pensar”). Anotaba sus pensamientos y reflexiones para concebir en este Sala de espera, (bonito eufemismo para referirse al tiempo previo a la muerte), un libro que es parte autobiográfico, parte ensayo, parte álbum de fotos y parte material manuscrito.

La reseña completa en LyL.

02 mayo 2014

Blue Estate 3



Bueno, pues al final llegó lo que tenía que llegar. El volumen tres de Blue Estate. El último, el que cierra todo un lío padre de tramas criminales interconectadas.
Una pena despedirse de una colección tan sumamente divertida, breve y bien realizada.

Si lees esto seguramente ya sabes de qué va este cómc. Dinero, joyas, stormtroopers, termitas, tiroteos, torturas, mafia italiana, mafia rusa, sexo, caballos emporrados, persecuciones, traiciones, peleas, explosiones, más dinero, más sexo, más termitas y algo de humor.
Básicamente eso es Blue Estate 3 y, básicamente, eso son los tres tomos de esta gran serie.

¿Qué más puedo decir de un cómic del que ya he dicho todo en sus dos anteriores entregas? Sigue la misma línea, no ha bajado para nada el nivel, y eso es muy difícil y muy de agradecer. Se nota que la historia estaba clara desde el principio, que no han improvisado a medida que iban saliendo los tomos.
Y como tengo que seguir alabando la obra de Viktor  Kalvachev redundaré en que tanto fondo como forma son muy cinematográficos: beben, consciente o inconscientemente, de Tarantino, Scorsese, Ritchie, los Coen… Se podría decir que es un storyboard coloreado y que se lee en un suspiro y su sabor perdura bastante tiempo después.

A pesar de sus muchas virtudes, conviene tener frescas tramas y personajes. Si hace tiempo que se leyó el segundo volumen este tercero podría llegar a hacerse confuso en algún momento. Por eso recomiendo vivamente la lectura de los tres tomos seguidos. No obstante, hay un sumarísimo resumen a modo de recordatorio de quién es quién y qué relación tiene con quién al inicio del tomo.

El dibujo, a cargo de nueve dibujantes, sigue siendo espectacular, el color impecable y la maquetación ídem de lienzo.

La reseña completa aquí.

30 abril 2014

Todas putas: Los cuentos gráficos


Recuerdo la que se armó en su día, allá por 2003, cuando el libro Todas putas, de Hernán Migoya, vio la luz. Ni lo entendí entonces ni lo entiendo ahora. A la directora del Instituto de la Mujer, Miriam Tey, se la llegó a acusar de «justificar» e incluso «hacer apología» de la violación, de la violencia contra las mujeres y de la pederastia. Soportó insultos, anónimos con amenazas y tomates a la hora de dar conferencias, entre otras cosas. (Y seguramente muchos ni lo habrían leído, como suele pasar en estos casos).
Parece mentira, la verdad, que a estas alturas, o a aquellas, feminazis, politicuchos de mierda y amigos de lo políticamente correcto no sepan o no quieran saber (los politicastros usaron el libro como arma arrojadiza en plena campaña electoral) distinguir ficción de realidad y coartar el democrático derecho a la libertad de expresión. Si por ellos (y ellas) fuera, media literatura universal o más, (Biblia incluida) habría ardido ya en la hoguera neoinquisitorial.
Afortunadamente, todavía no han llegado esos tiempos. Todavía…

Quise en su día leer también el libro, pero al final ni siquiera pude conseguir el libro ni aún para poder apilarlo en la bonita columna dórica de pendientes y con el tiempo fue quedando en el olvido. Así que ahora, diez años después, aprovechando la adaptación al cómic, puedo por fin sacar mis propias y objetivas conclusiones (que son básicamente las expuestas líneas arriba).

Y sí, reconozco que dos de las 15 historias que se nos cuentan en Todas putas son fuertes. La primera, El violador, llega de sopetón nada más abrir el cómic: un violador razonando, argumentando y defendiendo su conducta. ¿Y por qué no? ¿No hay abogados defendiendo lo indefedible: asesinatos, infanticidios, infantas que no saben/no se acuerdan de las cosas de su marido…?

La segunda, Porno del bueno, en donde un hombre viola a una niña de nueve años tras sacarla del colegio, es la más desagradable de todo el volumen. Pero, eh… ¡Sigue siendo ficción a pesar de que cada vez curas y seglares lo estén llevando al terreno de lo real!

15 historias, y las 15 adaptadas por mujeres. Y por tanto, 15 estilos de dibujo, de visiones e interpretaciones a la hora de adaptar, todos en blanco y negro. No puedo comparar la fidelidad con el libro, pero tanto da.

La reseña completa, aquí.
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