
Título: Aquelarre
VV.AA.
Editorial : Salto de página
Páginas:407
Precio: 22 euracos
Me gusta el terror, pero es tan, tan, tan difícil encontrarlo ahí donde te prometen encontrarlo, que poco a poco vas decepcionándote y con el tiempo dejas de confiar en eslóganes y titulares que califican tal libro o tal película como el no va más del género.
Cuando salió “Aquelarre” pude leer, a modo de promoción, el cuento “El banquete del señorito”. Y no me gustó nada. Pero nada de nada. La idea me parecía tan poco original, tan burda y el cuento en sí tan sinsustancia, que se me quitaron las ganas de comprar el libro.
Pero pasó el tiempo, casi dos años, y, aunque tenía fresco el mal sabor del cuento, la curiosidad me pudo, acabé picando y comprando “Aquelarre. Antología del cuento de terror español actual”. Culpa mía. Lo sé. La portada es bonita con esa casa de Psicosis silueteándose en el horizonte y un toro de Osborne haciendo otro tanto. Y el tacto suave, el libro gordito, sí…
Pero si para promocionar el libro te dejan leer uno de los relatos, que acaba siendo de los peores, qué se puede esperar del resto. Nada bueno. Por fortuna, algunos relatos se salvan, pero no es suficiente que unos pocos sustenten todo un libraco.
Ahí va mi opinión sobre todos los cuentos que integran el libro:
-La mancha, de Juan José Plans. Una mancha en la pared que va creciendo… Joder, qué miedo, por Dios, ¿a qué mente enferma se le ha ocurrido semejante aterradora historia? A la basura, hombre.
-El ángulo del horror, de Cristina Fernández Cubas. Éste, sin llegar a causar terror sí que llega a acojonar algo. Bueno.
-Instantáneas, de José María Latorre. Pues pachín pachán… Regulero tirando a malo.
-Mascarilla, de Pilar Pedraza. Éste también es bueno. De momento van ganando las chicas.
-El banquete del señorito, de Norberto Luis Romero. De lo peorcito. Una receta para cocinar a un niño… Oooooh, qué innovador, qué originalidad, qué miedito, qué … puta mierda.
-La luz de la noche, de José Carlos Somoza. No está mal. Me ha gustado.
-El espanto y otros microrrelatos, de Ángel Olgoso. Malo, malo, malo…
-Carroñeros del miedo, de David Jasso. Tampoco está mal, pero…¿qué tiene que acojone o de un poquito de miedo? Nada.
-El escombral, de Juan Ramón Biedma. Raro, pero interesante.
-Palabras para Nadia, de David Torres. Me ha parecido muy pedante la forma de narrar la historia, y algo coñazo. Ah, y de terror cero.
-Los arácnidos, de Félix J. Palma. Pues buena historia, pero seguimos en las mismas. ¿Terror? ¿Han llamado?
-Círculo Polar Ártico, de Care Santos. La atmósfera que crea está bien, pero es demasiado final bluff, vacío, sin nada…
-Cosecha de huesos, de José María Tamparillas. De los mejores, sin duda.
-Medusas, de Ismael Martínez Biurrun. No está mal, aunque demasiado largo.
-Huerto de cruces, de Santiago Eximeno. Otro de zombis que se deja leer con agrado.
-La cotorra de Humboldt, de Lorenzo Luengo. Excesivamente largo y soporíferamente mierder.
-El hombre revenido, de Emilio Bueso. Muy buena atmósfera apocalíptica e historia.
-La cirugía del azar, de Alfredo Álamo. Muy visto y sin miedo.
-Nox Una, de Marian Womack. Pfff, rollete salvado por el final.
-La mercancía, de Alberto López Aroca. Otro cojonudo, sí señor. Muy bueno.
-Gatomaquia, de Marc R. Soto. Bah, no tiene nada.
-Caries, de Miguel Puente. Cho-rra-da. Lo peor de lo peor y con incoherencias escandalosas.
-La luz encendida, de José miguel Vilar-Bou. Intrigante, curioso. Bueno.
-Exploradores, de Matías Candeira. Malo.
Éste es el sucinto repaso a los 24 cuentos. De ellos, menos de la mitad, 11, son los que merecen la pena.
¿De verdad esto es una antología del terror español actual y ni siquiera meten “El huevo” de David Jasso? Pues qué mal va el panorama.
Avisado estás. Tú verás si en estos tiempos, te merece la pena pagar 22 eurazos por 402 páginas de las que aproximadamente la mitad no valen la pena. Mi consejo es que no. Ya los he leído yo por ti. Ahora, tú decides.
Me gusta el terror, pero aquí tampoco lo he encontrado.