18 julio 2017

Reanudación de las hostilidades









No soy mucho de poesía. Más bien nada. Tal vez debería remediarlo. O tal vez no. Pero sí soy de escuchar a Nacho Vegas. A él le amo porque “es liberal”. Y porque su música, en conjunto con sus letras, (tan poco convencionales, tan realistas y a la vez tan directas) y su peculiar voz (¿qué decir de esa voz? Mejor que lo diga Sidonie: “mucha pose y poca voz”. O no, tal vez tampoco, tal vez solo lo digo por meter la frase) que solo pueden atrapar a quien lo escuche. 

Conocí a Nacho Vegas gracias a Búnbury. No “gracias a él”, sino al excelente El tiempo de las cerezas en el que estos dos fieras de la música compartían y alternaban protagonismo. Ahí fue cuando  me dijo que había dos noticias: una era mala y la otra peor.

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04 julio 2017

Harley Quinn 4: La llamada del deber





Ya tenemos de vuelta a la payasa sociópata más sexy del panorama comiquero. Si en el tomo anterior, Entre besos, tiros y puñales, acabábamos con la idea de Harley de formar una banda, aquí ya está montada, con unos cimientos frescos y débiles, dispuestos a combatir el crimen de la ciudad por un módico (o no tan módico) precio y con el visto bueno, previo chantaje (“si es que hay que poner etiquetas a todo”), del alcalde.

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03 julio 2017

El hombre del traje negro









Todos sabemos que King escribe como los ángeles. Puede que en las narraciones largas suela cagarla en los finales. Sí, es un hecho innegable. Lo ha venido haciendo de un tiempo a esta parte y es un miedo que hemos cogido aquellos a los que nos gusta leerle. Pero el desarrollo y la forma que tiene de contar la historia es magistral, poderosa, envolvente y engatusadora. Ya puede meter en medio de la trama cómo se fabrica la mantequilla de cacahuete en una vieja factoría de Maine o cómo al protagonista le hacen una mamada mientras conduce su gastada furgoneta. Da igual. Te lo mete tan sin darte cuenta, porque sabe cómo hacerlo, que tú, encantado, devoras todo, lo disfrutas, estás a su merced y ni siquiera recuerdas a santo de qué venía esa historia del cacahuete.

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